El Consejo de Estado turco ha cancelado la importación de dos variedades de maíz modificado genéticamente de Monsanto (MON810 y MON810x88017) a raíz de una demanda interpuesta por la Plataforma “No to GMO” (No a los OMG).

A la luz de este fallo, todos los OMG autorizados para su importación deben revaluarse, y su aprobación debe ser revocada, según Greenpeace Turquía. El Consejo de Bioseguridad de Turquía había permitido la importación y uso como alimento para animales de 16 variedades de maíz transgénico y 3 de soja transgénica, pese a las protestas de la sociedad turca.

El hecho de que en la actualidad aún se permitan otras variedades de OMG muestra que las decisiones del Consejo de Bioseguridad no cumplen con el “principio de cautela” establecido por la Ley de Bioseguridad turca. Además, la declaración del Consejo de Bioseguridad que manifiesta que las variedades transgénicas son seguras constituye una situación de ilegalidad.

El fallo del Consejo de Estado turco muestra que todas las aprobaciones de OMG para su importación y consumo por parte del Consejo de Bioseguridad se hicieron en contra de la Ley de Bioseguridad.

El líder de la campaña de agricultura y alimentación de Greenpeace Mediterranean, Tarık Nejat Dinç, declaró: “Habida cuenta de la decisión del Consejo de Estado turco, vemos una vez más que es imposible afirmar que las variedades transgénicas autorizadas hasta ahora son seguras. Es por esto que exigimos que el Consejo de Bioseguridad se reúna de inmediato y revoque todas sus disposiciones favorables. Este es un imperativo dictado por la misma Ley de Bioseguridad. Cada día que pasa sin que se tomen medidas en esta dirección implica infringir la ley y cometer actos ilícitos.”

Una de las razones detrás de la decisión del Consejo de Estado respecto a las dos variedades de maíz transgénico (MON810 y MON810x88017 de Monsanto) es que el Consejo de Bioseguridad no aplicó el “principio de cautela” al permitir el uso de variedades de maíz transgénico como alimento para animales; es decir, el Consejo de Bioseguridad ha permitido su importación a pesar de la incertidumbre científica. Esta decisión también ha puesto de manifiesto el hecho de que el Consejo de Bioseguridad no ha tenido realmente en cuenta los informes del Comité de Evaluación de Riesgo y el Comité de Evaluación Socio-Económica que mencionan el riesgo de escape de genes.

El Consejo de Estado turco ha tomado esta decisión después de una demanda presentada por cuatro grupos (Colectivo Ecológico, Cámara de Ingenieros Agrónomos, Cámara de Ingenieros Ambientales y Asociación de Derechos del Consumidor) de la Plataforma “No to GMO”. Greenpeace Mediterranean también forma parte de esta plataforma.

Dinç concluyó: “La decisión del Consejo de Estado ha demostrado que hemos llegado al final del camino en lo que respecta a los OMG. Es necesario poner fin a los peligrosos experimentos con OMG llevados a cabo en Turquía desde hace 15 años, y el país debe cerrar sus puertas a los OMG para siempre. Por el momento, el Ministerio de Alimentación, Agricultura y Ganadería debería reunir al Consejo de Bioseguridad inmediatamente, revaluar y prohibir todos los OMG autorizados teniendo en cuenta la decisión del Consejo de Estado, interrumpir todas las importaciones de OMG desde hoy mismo y adoptar, de forma urgente, las medidas necesarias para establecer una Turquía 100% segura y libre de OMG. La encuesta que realizamos mostró que el 82% de la población turca está preocupada por los OMG. Greenpeace Mediterranean seguirá de cerca este tema, como ya hizo el año pasado.”